La fotografía norteamericana tiene en Mike Brodie a uno de sus más fascinantes exponentes. Asentado en Filadelfia, Estados Unidos, este joven fotógrafo ha compilado un poderoso registro de imágenes referentes a quienes viven en los márgenes de la sociedad norteamericana, como son los niños de la calle, los desplazados y vagabundos. Personas que Brodie encuentra principalmente a lo largo de sus constantes viajes en tren a través de Estados Unidos. La temática principal del trabajo de Mike Brodie es el retrato. Aunque inició con el formato Polaroid, actualmente utiliza mayormente la película fotográfica de 35mm. Su obra puede ser interpretada como un estudio antropológico muy especifico, donde la construcción de las imágenes avanza generando asociaciones a ideas que se refieren a lo antiguo, lo instalado en el desuso, la acumulación, lo fetichista, lo trágico, la melancolía, la nostalgia, el dolor; así como al esfuerzo individual, la independencia, la libertad, la movilidad, el tiempo, entre otras. Todo esto con una mezcla de cuidado y cierto desenfado subyacente en el encuadre, lo que resulta en una composición que permite un franco y directo enfrentamiento con el sujeto en turno. Por otro lado, Brodie documenta un momento importante y único de su tiempo. Una suerte de histórico rito juvenil norteamericano en la forma de travesía ferroviaria por el país, establecida durante un periodo singular dadas las condiciones actuales de la política norteamericana y donde la apatía que en general denota la sociedad ha provocado, entre otras cosas, el surgimiento de sub culturas como respuesta a la vida norteamericana hoy en día. Son fotos que reflejan un lugar y tiempo, gracias a un notable énfasis en los ambientes, situaciones y detalles, pero además funcionan como un registro claro de lo vivencial y circunstancial de un individuo… |