La identidad y la diversidad coexiste dentro del universo, los universos son identidades. El objeto se percibe porque podemos designar límites e identificar diferencias. La identidad es construida a partir de la historicidad del sujeto. Es la experiencia del sujeto en torno a su existencia, su mente y los elementos descriptivos de la imagen, las experiencias aprendidas y creadas. La identidad es una narración en voz en off de la historia personal, con ficción y fantasía. Nuestra percepción funciona hasta cierto alcance, según nuestros límites. Todo límite, “borderline” o frontera aparece cuando distinguimos visualmente a lo que ponemos nombre. Las diferencias las aprendemos a percibir y son parte de una historia. Si separamos la mente de nuestro cuerpo, ¿dónde queda el límite entre el objeto que se mira, la cabeza y aquello de lo que desconocemos su forma? ¿tiene forma la mente? Somos protagonistas de nuestra historicidad y creemos lo que vemos. En general no se pone en duda la conducta “normal”. Pero si se cuestiona esa historia común de la normalidad, podríamos creer que todo es una ficción. En la actualidad se dice que existen otras dimensiones diferentes a la tridimensional. Delimitamos pero no conocemos mas allá de lo que podemos ver con nuestros ojos, que en realidad ¿nos pertenecen? Tenemos la posibilidad de imaginar lo que no vemos y de pronosticar lo que en el futuro se pueda ver. Seguimos patrones de conducta por escoger un camino fácil ya explorado. Somos parte de una naturaleza que se extiende y que nos convierte en microorganismos rebasados por el tamaño. Vemos la diversidad dentro de nuestra especie y mundo, diferencias de identidad en el cuerpo y en la mente. Aprendemos a etiquetar, delimitar, diferenciar, marginar, nombrar para reconocer a los objetos. ¿Pero qué pasa con la diversidad que podemos sólo suponer en otro espacio, dimensión o contexto? Usamos la imaginación y algunas teorías para crear supuestos de lo que hay fuera de nuestros límites. ¿Nos cuestionamos acaso si en realidad existen las cosas hasta que se perciben? o ¿existen al mencionarlas? Para algunas culturas todo lo que ves dentro de tu mente existe, la propia vida es su proyección. Entonces puedes crear universos o identidades, darles existencia con tan sólo pensarlas en tus imágenes mentales. |