CENTRO CULTURAL DEL MÉXICO CONTEMPORÁNEO Leandro Valle 20 (A un costado del templo de Santo Domingo) Centro Histórico, Delegación Cuauhtémoc, 06020, México, D.F. Tels. (55) 5526 3997 y 5529 1567 / www.ccmc.org.mx /
El Centro Cultural del México Contemporáneo inaugura la exposición Adolfo Riestra: Escultura y obra en papel este jueves 21 de febrero a las 19:00 horas en las salas de exposiciones temporales ubicadas en sus instalaciones en Leandro Valle 20, Centro Histórico, a un costado del Tempo de Santo Domingo.
Las 20 esculturas y 133 piezas bidimensionales presentadas en esta ocasión surgen de una selección realizada entre más de 2000 obras de la colección de la galería OMR, una de las más prestigiosas de México. Ésta es una revisión sobre dos de las grandes pasiones de este importante artista nayarita prematuramente muerto: el dibujo y la escultura. Con una curaduría a cargo de Mónica Ashida Cueto, la exposición se enfoca centralmente en la producción de obra en papel de Riestra. Gran parte de las piezas exhibidas no han sido mostradas nunca al público.
Desde muy temprano en su carrera, el dibujo fue en Riestra una constante. Es a través de este medio por el que nos deja ver sus reflexiones, emociones, gustos, amores, curiosidades y diversiones. Al sumergirnos en los cientos de dibujos que realizó al correr de los años, encontramos un ojo inquieto y alerta. Agudo y voraz observador del movimiento humano, durante las décadas de los 60 y 70 realiza un sinfín de series temáticas que se suceden unas tras de otras: pequeños bocetos, bosquejos, estudios a color rigurosamente terminados, ornamentos y líneas, se convertirían en gouaches y acuarelas... que conforman un enorme cuerpo de trabajo que constituye la verdadera base de su obra. Los estudios exactos de la naturaleza se alternan con estudios de figuras y motivos de movimientos que dan la impresión de ingenuos y casi profanos.
ADOLFO RIESTRA (México, 1944-1989): Torso esgrafiado rosa, 1989 / bronce / 85.5 x 69 x 18 cm.
Los recuerdos de su infancia y el lugar de su nacimiento (Nayarit) lo lleva en los 80 a iniciarse en la escultura. La pasión por los objetos y los hallazgos arqueológicos de la zona inspiran las formas y la técnica, y nos muestran claramente como son precisamente sus dibujos los que en su búsqueda por resolver el problema de lo figurativo y en sus experimentos abstractos dan forma a la solidez matérica de sus obras en barro y bronce.
Así pues, en esta exhibición el espectador encontrará que el hilo conductor es la contradicción de emociones, por un lado la alegría de vivir plasmada en el dibujo, y por el otro la madurez y tristeza de la cercanía de la muerte que lo lleva a buscar la conservación de la posteridad en el bronce. Su obra tiene hoy el aura peculiar de un trabajo interrumpido y al mismo tiempo definitivo. El artista está ausente, pero sus esculturas y obras pictóricas son una medida de la creación. Nos hacen ver el logro de una época para ver mejor el arte del ahora.