Berta Kolteniuk se distingue en el panorama del arte actual por su fidelidad a una poética personal que trasciende los planos de lo efímero, lo ocurrencial y lo instrumental, que caracterizan a la farándula artística, imperante en nuestro tiempo.
Esta fidelidad no se limita a ser un mérito particular de la artista; también la trasciende al afirmar valores que tienen que ver con la posibilidad del arte de significarse a sí mismo, más allá de referentes externos, de relatos y meta relatos que legitimen su artisticidad y su pertenencia a lo contemporáneo.
Fiel a su intención de proponer a partir de obras que construyen desde temas y problemas de composición, forma y color, Berta Kolteniuk profundiza en su capacidad de síntesis; de trabajar con conceptos, emociones y sensaciones; de fijar un campo donde la belleza, el goce estético, la sutileza y la espiritualidad se reconcilian con la obra de arte, propiamente dicha.
Metáforas, títulos, elementos intervenidos y diversas asociaciones de sus piezas nos remiten a la realidad, pero bajo el filtro de su poética. Es por ello que lo reconocible nos vuelve a sorprender, dotado nuevamente de misterio, de un sentido (no necesariamente lógico) que recuerda el papel transformador del arte.
Con maestría y pasión, Berta Kolteniuk nos invita a su mundo otro que es un espejo de ella misma. Para nosotros es una oportunidad de goce y de conocimiento estar ahí, compartiendo con ella su estar en el mundo a partir de su reivindicadora verdad.
Luis Rius Caso