ARTEVEN.COM | Arte Contemporáneo
Compartir
 
GUSTAVO VILLEGAS | Azarosos Placeres | pintura
Polyforum Siqueiros / México, D.F.
inauguración: miércoles 18 de marzo de 2009; 19:30 hrs.
del 18 de marzo al 30 de abril de 2009
 
© GUSTAVO VILLEGAS

© GUSTAVO VILLEGAS (México, D.F., 1976)
Azar en VW No. 142 (detalle), 2009 / óleo y resina cristal / papel / 120 x 150 cm.

 
POLYFORUM SIQUEIROS
insurgentes sur no. 701, esquina filadelfia, colonia nápoles, méxico, d.f.
tel. +52 (55) 5536 4520
 
GUSTAVO VILLEGAS
www.gustavovillegas.com
 
AZAROSOS PLACERES
 
Gonzalo Vélez
 
El filósofo Jean Baudrillard comparaba la civilización contemporánea con un automóvil a toda marcha y corriendo cada vez más rápido, el cual lleva a la humanidad, o sea a nosotros, al volante. Siendo así, parecería que no nos importara ya más ni nuestro destino, ni el motivo del viaje, ni el paisaje que nos pasa vertiginoso por todas partes, ni nada fuera del delirio del vértigo: la fiebre de anhelar el límite extremo, la embriaguez de la velocidad por la velocidad misma. Y no frenamos, a pesar de saber que lo que prosigue es previsible y autodestructivo.
 
Por otra parte, existe cierto placer morboso en el acto de destruir, así como también en el acto de contemplar la destrucción. Lo que se destruye genera un placer inconfesado, un deleite que es a medias curiosidad y a medias transgresión, y que por lo general reprimimos. Y cuando quedó atrás la violencia del acto destructor y los escombros fijaron ya la nueva forma de lo que antes era algo entero, entonces lo destruido comienza a irradiar cierta tranquilidad siniestra, una paz como de cementerio: un silencio que es a la vez alivio (por haber sobrevivido nosotros) y resignación (porque lo que fue jamás volverá a ser).
 
Los Azarosos placeres de Gustavo Villegas conjugan de manera estupenda estos dos aspectos propios del ser humano de nuestra era. Pero gracias a ese don pictórico que posee, el artista transmuta lo terrible de manera lúdica en imágenes de alta carga estética. Esta colección de coches chocados, que el artista ha catalogado numéricamente con la minucia de un entomólogo, y que en cierto modo presenta como una suerte de trofeos, nos revela algo mucho más sensorial y mucho más inmediato: el placer del pintor por pintar, y su talento para transformar su tema (cualquier tema) en un armónico juego matérico y cromático de plastas de pintura, cuyo resultado son piezas con la misteriosa capacidad de cautivar al espectador.
 
 
arte contemporáneo méxico, américa latina y españa
méxico, d.f. / / tel. +52 (55) 5273 4682