Celda Contemporánea (Universidad del Claustro de Sor Juana), como parte del proyecto formato 3, presenta la exposición multidisciplinaria Pasado presente Artistas participantes: Ulises Figueroa, Gabriela Gutiérrez, Ana Quiroz Curaduría: Berta Kolteniuk Inauguración: miércoles 6 de junio; 19:30 horas Duración: del 6 de junio al 28 de julio, 2012 Mesa redonda: jueves 19 de julio, 17:00 horas |
Pasado presente Una reflexión histórica entre el pasado y el presente, entre la vida y la muerte, entre el "cerco" interior y exterior en el que vivimos. Ante la complejidad de los tiempos actuales y coincidiendo con el periodo electoral de nuestro país, Pasado presente busca establecer ecos y resonancias con sentires y visiones sociales desde una plataforma artística. La expresión metafórica y sutil, rica en conceptos y en posibilidades técnicas y formales, se abre así a la recepción de públicos dispuestos a reflexionar sobre la realidad colectiva, con elementos originales que aportan los artistas en el espacio abierto de la coyuntura. Esta exposición reúne visiones personales de tres destacados artistas: Ulises Figueroa, Gabriela Gutiérrez y Ana Quiroz. Ulises Figueroa trabaja con ruinas. Parte de cosas, de basura recolectada en la calle, en camellones, en rincones donde se acumulan despojos de la sociedad. Investiga fundamentalmente el presente ignorado. Sus reciclajes se nutren de esqueletos de animales, de cascajo, de piedras hechas de bultos de concreto, de topes, de pedazos de coladeras… Los indicios que aparecen en sus rescates arqueológicos revelan el paso del tiempo y de la muerte, una memoria extinta que se reedifica en una nueva identidad simbólica. Gabriela Gutiérrez toma como eje de su trabajo la idea del "cerco", tanto en la modalidad de límite e imposibilidad externa, como de una restricción autoimpuesta entendida como resguardo interno de la sociedad. Dos maneras de dialogar desde el fino dibujo y la no menos sutil tridimensión, a partir de un mismo concepto. Hoy en día la regulación y el control de las sociedades queda graduada y manejada a niveles de sutileza tal que ya nadie se entera ni se escapa de las maquinarias de vigilancia, sujeción y control en las que vivimos. Pero en su función de recluir, de aislar y también de preservar, el cerco puede tener otra connotación: el verificarse en un lugar de encierro que hace posible el desarrollo de las propias ideas. Ana Quiroz se basa en la idea de conglomeración o sobrepoblación del planeta, en nuestro país y sobre todo en la ciudad de México. Sus piezas tienen la intención de crear cuestionamientos sobre la muerte y la fragmentación del cuerpo humano dentro de las condiciones sociales y políticas actuales del país. Sus esculturas e instalaciones toman como base la repetición de partes fragmentadas de la anatomía del hombre, es decir, huesos, órganos o músculos, a través de vaciados de fragmentos humanos verdaderos. Produce múltiplos —en algunos casos de hasta cien órganos— de pies, de manos, de diversas partes del organismo, para crear una idea de masas, de multitudes constreñidas. Las piezas están elaboradas con resina cristal transparente. Lo traslúcido del material permite una variedad de efectos lumínicos de notable efectividad. |